Frases de Samuel Taylor Coleridge

Los invitados se encuentran; la fiesta comienza: puedes oír el feliz clamor       
(0 votaciónes)

Los tres fines que un estadista debe proponerse en el gobierno de su nación, son: 1.- seguridad a los que poseen; 2.- facilitar el camino a los que traten de adquirir; 3.- esperanzas a todos       
(0 votaciónes)

La amistad es un árbol que nos cobija       
(0 votaciónes)

No existe nada más contagioso que el entusiasmo       
(0 votaciónes)

¡Oh sueño de felicidad! ¿Es esto en verdad La torre del faro que veo? ¿Es ésta la colina? ¿Es ésta la iglesia? ¿Es éste mi propio país, el mío?       
(0 votaciónes)

Hay una mente, una mente omnipresente y omnífica. Su nombre sagrado es el amor. ¡Oh verdad de sublime grandeza! Quien se nutre sacia con ella su alma constante, escapa con una bendición de este ínfimo mundo       
(0 votaciónes)