Frases de Rabindranath Tagore

Rabindranath Tagore Escritor indio (Rabindranath Thakur, Calcuta, 1861 - Santiniketan, 1941). Es el más prestigioso escritor indio de comienzos del siglo XX. De origen noble, era el último de los catorce hijos de una familia consagrada a la renovación espiritual de Bengala, y se educó junto a su padre en el retiro... Leer más sobre Rabindranath Tagore
Yo dormía y soñé que la vida era alegría. Me desperté y vi que la vida era servicio. Serví y comprendí que el servicio era alegría       
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El hombre es un niño: su poder es el poder de crecer       
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Lo falso, por mucho que crezca en poderío, nunca puede elevarse a la verdad       
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Esclavo y señor de la naturaleza es el artista, porque es su amante       
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No es tarea fácil dirigir hombres; empujarlos, en cambio, es muy sencillo       
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El hombre que ha de mendigar amor es el más miserable de todos los mendigos       
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A veces nos dirigimos a Dios mendigando un poco de alegría y otras veces le brindamos nuestra propia alegría. En tales momentos nos hallamos más cerca de él, porque no es nuestra necesidad, sino nuestra alegría lo que hacia él nos empuja       
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Tengan los muertos la inmortalidad de la fama, pero sea para los vivos la del amor       
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Que fácil es empujar a la gente... Pero que difícil guiarla       
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El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen       
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Cuando sonrió el hombre, el mundo lo amó. Cuando rió, le tuvo miedo       
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He comprendido que la verdadera fe está en donde está el hombre y el amor. Viene de la mujer en su abnegada maternidad y vuelve a ella en sus hijos, desciende con el regalo del que da y se abre en el corazón del que acepta       
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Si cierras la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará fuera       
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Los vencedores no son aquéllos que están siempre aferrados a sus bienes; ni los que se pasan la vida rezando con las cuentas secas del deber; son aquéllos que aman porque viven, y vencen de veras porque de veras se dan; los que aceptan el dolor con toda su alma y con toda su alma separan el dolor; los que crean porque conocen el secreto de la única alegría, que es el secreto del desprendimiento       
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El hacha del leñador le pidió al árbol el mango, y el árbol se lo dio       
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Los hechos son muchos, pero la verdad es una       
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