Frases de Herbert George Wells

Herbert George Wells Narrador y filósofo político de nacionalidad inglesa (Bromley, 1866 - Londres, 1946). Escritor moderno, de gran capacidad creadora y originalidad temática, H.G. Wells se encuentra en la línea de novelistas que exponen una visión realista de la vida y mantienen una enérgica creencia en la... Leer más sobre Herbert George Wells
Nuestra verdadera nacionalidad es la humanidad       
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Hasta donde podía ver, el mundo entero desplegaba la misma exuberante riqueza que el valle del Támesis. Desde cada colina a la que yo subía, vi la misma profusión de edificios espléndidos, infinitamente variados de materiales y de estilos       
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Ninguna ha sido más sangrienta que las Cruzadas Cristianas de la Edad Media.... Los Cruzados... ultrajaron y despojaron a sus compañeros cristianos y cometieron atrocidades increíbles contra sus enemigos musulmanes       
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Una mujer hermosa, pero pobre, encuentra más amantes que pretendientes       
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La verdad es que tengo todo: cabeza, manos, piernas y el resto del cuerpo. Lo que ocurre es que soy invisible. Es un fastidio, pero no lo puedo remediar       
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Yo sabía perfectamente lo que quería. Me proponía entrar en la casa, esconderme arriba y, aprovechando la primera oportunidad, cuando todo estuviera en silencio, coger una peluca, una máscara, unas gafas y un traje y salir a la calle. Tendría un aspecto grotesco, pero por lo menos parecería una persona       
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Ya conoces lo picaresco del mundo de los científicos. Simplemente decidí no publicarlo, para no dejar que compartiera mi honor. Seguí trabajando y cada vez estaba más cerca de conseguir que mi fórmula sobre aquel experimento fuese una realidad. No se lo dije a nadie, porque quería que mis investigaciones causasen un gran efecto, una vez que se conocieran, y, de esta forma, hacerme famoso de golpe       
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No quiero decir matar sin control, sino asesinar de forma sensata. Ellos saben que hay un hombre invisible, lo mismo que nosotros sabemos que existe un hombre invisible. Y ese hombre invisible, Kemp, tiene que establecer ahora su Reinado del Terror       
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Si quieres destruir a una persona, entonces véncela al ajedrez. Es mucho más seguro que el veneno       
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Éxito, esa cosa vulgar, de mal gusto e irritante que tantos envidian       
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El contraste entre los movimientos rápidos y complejos de estos aparatos y la torpeza de sus amos era notable, y durante muchos días tuve que hacer un esfuerzo mental para convencerme de que estos últimos eran en realidad los seres dotados de vida       
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