Frases de Gilbert Keith Chesterton

Gilbert Keith Chesterton Novelista, poeta, ensayista y crítico inglés, su obra de ficción lo sitúa entre los escritores más brillantes e ingeniosos de habla inglesa. Nació en Campden Hill, Londres (Inglaterra), el 29 de mayo de 1874, en el seno de una familia de clase media. Su padre, Edward Chesterton, trabajó como... Leer más sobre Gilbert Keith Chesterton
Una de las grandes desventajas de la prisa es que lleva demasiado tiempo       
(0 votaciónes)

La revolución, por su naturaleza, produce gobierno; la anarquía no produce sino más anarquía       
(0 votaciónes)

Existe una gran diferencia entre la persona ávida que pide un libro, y la persona cansada que pide un libro para leer       
(0 votaciónes)

Divertido no es lo contrario de serio. Divertido es lo contrario de aburrido, y de nada más       
(0 votaciónes)

Los cuentos de hadas son más que reales; no porque les enseñen a los niños que existen los dragones, sino porque les enseñan que se puede derrotar a los dragones       
(0 votaciónes)

Desde la aurora del hombre, todas las naciones han tenido gobiernos, y todas se han avergonzado de sus gobiernos       
(0 votaciónes)

Decir que un hombre es un idealista es decir que es un hombre       
(0 votaciónes)

Sentir que se ríe de nosotros algo al mismo tiempo inferior y más fuerte que uno es espantoso       
(0 votaciónes)

¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios       
(0 votaciónes)

El suicida es el antípoda del mártir. El mártir es un hombre que se preocupa a tal punto por lo ajeno, que olvida su propia existencia. El suicida se preocupa tan poco de todo lo que no sea él mismo, que desea el aniquilamiento general       
(0 votaciónes)

Siendo niños éramos agradecidos con los que nos llenaban los calcetines por Navidad. ¿Por qué no agradecíamos a Dios que llenara nuestros calcetines con nuestros pies?       
(0 votaciónes)

La televisión nos proporciona temas sobre los que pensar, pero no nos deja tiempo para hacerlo       
(0 votaciónes)

La humildad es una virtud tan práctica, que los hombres se figuran que debe ser un vicio       
(0 votaciónes)

Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa       
(0 votaciónes)

Entrar en el terreno de los hechos es entrar en el mundo de los límites. Las cosas pueden emanciparse de ciertas leyes accidentales o pegadizas, pero no pueden escapar a las leyes de su naturaleza. Se puede libertar a un tigre de su jaula, pero no de su piel manchada       
(0 votaciónes)

Mientras las cosas son realmente esperanzadoras, la esperanza es un nuevo halago vulgar: sólo cuando todo es desesperado la esperanza empieza a ser completamente una fuerza       
(0 votaciónes)