Frases de Beatriz Villacañas

De la ceniza que cabe en cada muerte nace el pájaro, y la voz surge con su desobediencia plena de las leyes. Y esta mortalidad que se acuna en la mano nos ahonda en el barro mientras nos resucita       
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La manzana, translúcida. Y el alma, más tangible que el cuerpo: el Paraíso       
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Va saltando la tinta a los periódicos al paso negro-blanco de las armas, se ofrece un sacrificio en algún sitio en conmemoración del fracaso del mundo       
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Que el tiempo se detenga en nuestra biografía       
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Los pájaros son el recuerdo cotidiano de la atadura que nos une a la tierra diariamente       
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Tu amor por el abrazo ha despertado a todas las durmientes. Tu sonrisa es un lazo de promesas urgentes tras la voraz caricia de los dientes       
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Habito en un genoma más allá de la puerta de mis dedos. ¿O soy yo el infinito de lo pequeño inabarcable, la mariposa que sueña que es un poeta chino? Y que ahora expresa este deseo: que la vida me diga lo que ha vivido en mí       
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Es huérfano y es niño aquel que está desnudo de caricias       
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Hoy te diré un secreto: que mi mayor verdad está en mis sueños       
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La Poesía no explica el mundo, da fe de su misterio       
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