Thomas De Quincey


Biografía de Thomas De Quincey

Ocupaciones: Escritor/a, Reina, Crítico, Humorista, Ensayista
Nacido en: Manchester
Murió en: Edimburgo
Año de nacimiento: 1785
Año de su muerte: 1859
Escritor, ensayista y crítico británico (Manchester, Reino Unido, 1785 - Edimburgo, 1859). El humor cáustico de Jonathan Swift tuvo su más ilustre heredero en la persona de Thomas De Quincey, gracias sobre todo a su corrosiva obra Del asesinato considerado como una de las bellas artes (1829).
Thomas De Quincey

Alumno de la Grammar School de su ciudad natal desde los quince años, a los diecisiete huyó de esta institución para ir a Gales y de allí a Londres, donde llevó una vida bohemia. Tras reconciliarse con su familia en 1803, ingresó en la Universidad de Oxford, aunque abandonó sus estudios en 1808.

Fue en Oxford donde De Quincey tuvo su primer contacto con el opio, droga a la que sería adicto durante toda su vida. Sus experiencias como opiómano se vieron reflejadas en la que quizá sea su obra más célebre, Confesiones de un opiómano inglés. Escrita en 1820 y publicada un año después en el London Magazine, su inesperado éxito le procuró una inmediata fama y le ayudó a paliar su maltrecha situación económica, agravada por la necesidad de mantener una familia cada vez más numerosa.

Antes, en 1809, llevado por su temprano entusiasmo por las baladas líricas de
y , se había establecido en Grasmere, donde entabló relación con estos dos poetas, así como con Robert Southey. También fue allí donde inició su colaboración como crítico y comentarista con algunos periódicos, dirigiendo él mismo la Westmorland Gazette.

En 1828 se trasladó a Edimburgo, donde residió hasta su muerte. Además de las mencionadas, entre sus obras cabe destacar el ensayo Leyendo a las puertas de Macbeth (1823), uno de los clásicos de la crítica shakeasperiana del siglo XIX, valioso por el agudo análisis psicológico que informa sus páginas, Suspira de Profundis (1845), Juana de Arco (1847), El coche correo inglés (1849) y Apuntes autobiográficos (1853)

Frases de Thomas De Quincey