Armando Palacio Valdés


Biografía de Armando Palacio Valdés

Ocupaciones: Escritor/a
Nacido en: Entralgo
Murió en: Madrid
Año de nacimiento: 1853
Año de su muerte: 1938

Escritor español (Entralgo, 1853-Madrid, 1938). Tras pasar su infancia en Asturias, se estableció en Madrid a partir de 1870. Ver frases de Armando Palacio Valdés

Armando Palacio Valdés

En su obra se distinguen tres etapas. La primera, marcada por su amistad con Clarín y por la adopción de posturas democráticas, incluye sus primeros escritos en periódicos de signo republicano como Rabagás, periódico satírico-político publicado en 1872 junto con Clarín, Tuero y Rubín. Parte de sus colaboraciones en la Revista Europea formaron los libros Los oradores en el Ateneo, Los novelistas españoles (1878) y Nuevo viaje al Parnaso (1879), recopilados posteriormente en el volumen Semblanzas literarias. En 1881 publicó la colección de artículos La literatura de 1881, escrito en colaboración con Clarín.


Tras el fallecimiento de su esposa, Palacio Valdés abandona la llamada vida literaria, el mundo de las tertulias, los salones y los teatros, y se dedica de lleno a su obra narrativa. En poco más de dos décadas, en el espacio que media entre 1881 y 1903, publica el grueso de su obra novelesca, entre las que deben anotarse un buen número de obras muy significativas en el panorama literario de la época y en la trayectoria de su autor: Marta y María (1883), Riverita (1886), El cuarto poder (1883), La hermana San Sulpicio (1889), La espuma (1891), La fe (1892), El maestrante (1893), Los majos de Cádiz (1896), La alegría del capitán Ribot (1899) o La aldea perdida (1903). Con la publicación de esta novela, en la que su autor parece dar un quiebro a su evolución y se replantea, con un acercamiento al horizonte modernista, algunos de sus procedimientos estilísticos y, sobre todo, con la aparición tres años más tarde de Tristán o el pesimismo, en la que reafirma las perspectivas ideológicas y estilísticas de La aldea perdida, Palacio Valdés, que ya ha pasado la frontera de los 50 años y ha contraído matrimonio en segundas nupcias tras un periodo de convivencia extramarital de ocho años, decide abandonar la narrativa, en la que sin embargo volverá a recaer con obras menores, como Santa Rogelia (1926) o Sinfonía pastoral (1931), alternándolas con libros de distintos calado e intención, como su autobiografía infantil y juvenil, La novela de un novelista (1921), o su libro de recuerdos y reflexiones literarias, Testamento literario (1929), en el que resume sus puntos de vista sobre el arte literario, que previamente había desplegado en algunos artículos y prólogos a sus propias novelas. De este periodo último son también los tres libros que integran el ciclo del «Doctor Angélico» -una miscelánea y dos novelas- en los que su autor, a través de la ficción, parece darnos algunas claves autobiográficas en las que domina el pesimismo junto a una nostalgia que generalmente se acentúa con el humorismo que de siempre ha caracterizado a su autor.

Frases de Armando Palacio Valdés