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Origen de la lengua castellana

Origen de la lengua castellana
El español o castellano es una lengua derivada del latín, que es el idioma que trajeron los romanos cuando invadieron la Península Ibérica en el s. III a. C. Sin embargo, para hablar del origen de la lengua castellana tenemos que analizar lo que sucedía en la Península antes de esta invasión.

Para explicar y entender el origen de la lengua castellana, hemos decidido analizar este lenguaje por periodos a lo largo del tiempo

El periodo prerromano

El origen de la lengua castellana se remonta al periodo prerromano. Antes de la llegada de los Romanos, que tuvo su inicio en el año 218 a. C. y duró hasta el año 19 a. C., los distintos pueblos de la Península Ibérica (celtas, íberos, celtíberos y tartesios) tenían sus respectivos idiomas; al igual que los pueblos colonizadores (fenicios, cartaginenses y griegos).

La Conquista de Hispania

En el siglo III a. C. llegan los Romanos a la Península y traen con ellos su civilización, sus costumbres y, por supuesto, su idioma, el latín. Las lenguas prerromanas existentes lucharon por no perder su presencia, pero el latín terminó por imponerse, sobre todo en las grandes ciudades. Sin embargo, el territorio del País Vasco sí consiguió resistir a la invasión romana y, gracias a eso, pudo conservar su idioma (el euskera o vasco).

Puente románico de la península ibérica

La Invasión Visigoda

La Península Ibérica es invadida por los visigodos desde el siglo V hasta el VIII. Los visigodos no impusieron su lengua, sino que adoptaron el latín que ya se hablaba en España, pero lo enriquecieron importando muchas palabras de su lengua (germanismos).

La Invasión Árabe

Los árabes ocuparon casi la totalidad de la Península Ibérica en el año 711. La ocupación duró 8 siglos (mucho más que a ocupación visigoda). Por ese motivo, dejaron muchísimas palabras que se conservan a día de hoy.

Castillo origen del castellano

La Reconquista

En el norte de España, los cristianos oponen resistencia a los árabes y poco a poco van recuperando el terreno ocupado. Este proceso histórico tiene lugar entre los años 722 y 1492.

El latín evolucionó hasta convertirse en varios idiomas: castellano, gallego, catalán, francés, italiano, portugués, romano y romanche. Como todos estos idiomas tienen sus raíces en el latín, muchas de sus palabras son semejantes. Fijémonos por ejemplo en el caso de la palabra latina populu (pueblo). Esta palabra se convirtió en pueblo (castellano), pobo (gallego), poble (catalán), popolo (italiano) o peuple (francés).

Hoy, en la Península Ibérica, 4 de las lenguas románicas que se crearon entonces (castellano, gallego, catalán y portugués) conviven junto al vasco (que, como decíamos, no es una lengua románica).